El movimiento sísmico principal ocurrió aproximadamente a las 2:17 de la madrugada y alcanzó una magnitud de 7.5, siendo percibido en Caracas, La Guaira, Valencia, Yaracuy y otras ciudades cercanas. Minutos después comenzaron a registrarse múltiples réplicas que mantuvieron en alerta a millones de personas.
Según los reportes preliminares de las autoridades y organismos de emergencia, el terremoto dejó más de 2,900 fallecidos y alrededor de 16,000 personas heridas, mientras continúan las labores de búsqueda entre edificios colapsados y zonas severamente afectadas.
El fuerte sismo provocó daños importantes en viviendas, hospitales, carreteras y sistemas eléctricos. En varias ciudades se reportaron interrupciones de energía, fallas en las telecomunicaciones y dificultades en los servicios de emergencia debido al colapso parcial de infraestructuras.
En Caracas, miles de personas abandonaron sus hogares en medio del miedo y la confusión. En La Guaira y zonas costeras cercanas, las autoridades activaron protocolos de evacuación preventiva mientras equipos de rescate trabajaban sin descanso para localizar sobrevivientes.
El Aeropuerto Internacional de Maiquetía también presentó daños estructurales, ocasionando cancelaciones y retrasos de vuelos nacionales e internacionales. Varias carreteras quedaron bloqueadas por derrumbes y grietas provocadas por el movimiento telúrico.
Especialistas explicaron que Venezuela se encuentra ubicada en una zona de alta actividad sísmica debido al contacto entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, lo que provoca acumulación de energía tectónica y movimientos frecuentes en la región.
Tras el desastre, organismos de emergencia, voluntarios y cuerpos de rescate continúan desplegados en distintas áreas afectadas brindando asistencia médica, alimentos y apoyo a miles de familias damnificadas.
Las autoridades mantienen vigilancia permanente ante posibles nuevas réplicas y recomiendan a la población mantenerse informada únicamente a través de canales oficiales, evitar estructuras dañadas y tener preparado un kit de emergencia.
El terremoto ha dejado una profunda preocupación en toda la región y mantiene a Venezuela en estado de alerta mientras continúan las evaluaciones de daños y las operaciones de rescate.