Quedar atrapado bajo escombros puede ser una situación aterradora, pero mantener la calma puede aumentar tus posibilidades de sobrevivir hasta que lleguen los equipos de rescate.
Mantén la calma
Evita desesperarte o gritar constantemente. El pánico consume oxígeno y energía rápidamente.
Protege tu respiración
Cubre tu nariz y boca con una tela, camiseta o pañuelo para evitar inhalar polvo.
Respira lentamente y trata de conservar el aire.
No hagas movimientos bruscos
Moverse demasiado puede provocar más derrumbes o lesiones.
Haz señales para ser localizado
Golpea tuberías, paredes o estructuras cercanas.
Usa objetos metálicos o piedras para producir sonidos.
Si tienes un teléfono móvil y hay señal, intenta enviar mensajes de texto.
Evita encender fuego
No uses encendedores ni fósforos, ya que podría haber fugas de gas.
Conserva energía
Permanece tranquilo y evita movimientos innecesarios mientras esperas ayuda.
Si puedes moverte con seguridad
Busca una salida solo si no existe riesgo de más derrumbes.
Avanza lentamente y protege tu cabeza.
Escucha a los rescatistas
Mantente atento a voces, sirenas o sonidos de rescate. Responde golpeando o hablando brevemente.
La esperanza es importante
Muchas personas han sobrevivido horas e incluso días bajo escombros gracias a mantener la calma y conservar energía.
La preparación y el conocimiento pueden salvar vidas durante una emergencia sísmica.